29 dic. 2009

La próxima ola



Una vez más, decido probar lo prohibido. Me acerco despacio, miro bien, pego el salto. En la otra orilla, hay perspectivas de placer, de disfrute, de noches como a mí me gustan. ¿Qué más? ¿Acaso alguna otra cosa es necesaria?

¿Alguna garantía, alguna promesa para romper, alguna confianza a ser traicionada?

Demasiado bien sé que la vida llega en olas. Va pasando el reflujo y voy al encuentro de la próxima, sin salvavidas, como siempre.

Pero ya he aprendido a nadar.